Zacarías es universalmente aceptado como canónico en todas las tradiciones cristianas importantes y en la Biblia hebrea. Fue un profeta postexílico que ministró junto a Ageo en el año 520-518 a.C., animando a los exiliados que habían regresado a reconstruir el Templo. El libro es conocido por sus extensas profecías mesiánicas y visiones apocalípticas, y es uno de los libros del Antiguo Testamento más citados en el Nuevo Testamento.
Zacarías
Capítulo 8
Vino a mí palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo:
Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Celé a Sion con gran celo, y con gran ira la celé.
Así ha dicho Jehová: Yo he vuelto a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad.
Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aún han de morar ancianos y ancianas en las calles de Jerusalén, cada cual con su bordón en su mano a causa de la multitud de los días.
Y las calles de la ciudad estarán llenas de muchachos y muchachas que jugarán en ellas.
Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Si esto parecerá difícil a los ojos del remanente de este pueblo en aquellos días, ¿también será difícil delante de mis ojos? dice Jehová de los ejércitos.
Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí, yo salvo a mi pueblo de la tierra del oriente, y de la tierra del occidente;
y los traeré, y habitarán en medio de Jerusalén; y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios, en verdad y en justicia.
Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Esfuércense vuestras manos, de los que oís en estos días estas palabras de boca de los profetas, desde el día que se echó el fundamento a la casa de Jehová de los ejércitos, para edificar el templo.
Porque antes de estos días no había paga para los hombres, ni paga para las bestias, ni había paz para el que entraba ni para el que salía, a causa del enemigo; y yo dejé a todos los hombres, cada uno contra su compañero.
Mas ahora no lo haré con el remanente de este pueblo como en aquellos días, dice Jehová de los ejércitos.
Porque habrá simiente de paz; la vid dará su fruto, y la tierra dará su producto, y los cielos darán su rocío; y haré que el remanente de este pueblo posea todo esto.
Y acontecerá que como fuisteis maldición entre las naciones, oh casa de Judá y casa de Israel, así os salvaré, y seréis bendición; no temáis, mas esfuércense vuestras manos.
Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos: Como pensé castigaros cuando vuestros padres me provocaron a ira, dice Jehová de los ejércitos, y no me arrepentí,
así he vuelto a pensar en estos días hacer bien a Jerusalén y a la casa de Judá; no temáis.
Estas son las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad en vuestras puertas según la verdad y de conformidad con la paz;
ninguno piense mal en su corazón contra su prójimo, ni améis el juramento falso; porque todas estas son cosas que aborrezco, dice Jehová.
Vino a mí palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo:
Así ha dicho Jehová de los ejércitos: El ayuno del mes cuarto, el ayuno del mes quinto, el ayuno del mes séptimo, y el ayuno del mes décimo, se convertirán para la casa de Judá en gozo, alegría y en días festivos. Amad, pues, la verdad y la paz.
Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aún vendrán pueblos, y habitantes de muchas ciudades;
y los habitantes de una ciudad irán a la otra, diciendo: Vamos a implorar el favor de Jehová, y a buscar a Jehová de los ejércitos; yo también iré.
Y vendrán muchos pueblos y fuertes naciones a buscar a Jehová de los ejércitos a Jerusalén, y a implorar el favor de Jehová.
Así ha dicho Jehová de los ejércitos: En aquellos días acontecerá que diez hombres de todas las lenguas de las naciones, tomarán del manto de un judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros.