Zacarías es universalmente aceptado como canónico en todas las tradiciones cristianas importantes y en la Biblia hebrea. Fue un profeta postexílico que ministró junto a Ageo en el año 520-518 a.C., animando a los exiliados que habían regresado a reconstruir el Templo. El libro es conocido por sus extensas profecías mesiánicas y visiones apocalípticas, y es uno de los libros del Antiguo Testamento más citados en el Nuevo Testamento.
Zacarías
Capítulo 9
Carga de la palabra de Jehová contra tierra de Hadrac, y sobre Damasco; porque a Jehová mirarán los ojos de los hombres, y de todas las tribus de Israel.
También Hamat tendrá término en ella; Tiro y Sidón, aunque muy sabia sea.
Tiro se edificó fortaleza, y amontonó plata como polvo, y oro como lodo de las calles.
He aquí, el Señor la empobrecerá, y herirá en el mar su poder, y ella será consumida de fuego.
Ascalón verá, y temerá; Gaza también, y se dolerá en gran manera; asimismo Ecrón, porque su esperanza será confundida; y desaparecerá el rey de Gaza, y Ascalón no será habitada.
Habitará en Asdod un extranjero, y talaré la soberbia de los filisteos.
Y quitaré la sangre de su boca, y sus abominaciones de sus dientes, y quedarán ellos también para nuestro Dios, y serán como capitanes en Judá, y Ecrón como el jebuseo.
Y acamparé alrededor de mi casa contra el ejército, contra el que pasa y contra el que vuelve; y nunca más pasará contra ellos el opresor; porque ahora miraré con mis ojos.
Alégrate mucho, hija de Sion; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí tu Rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.
Y de Efraín destruiré los carros, y de Jerusalén los caballos, y los arcos de guerra serán quebrados; y hablará paz a las naciones; y su señoreío será de mar a mar, y desde el río hasta los fines de la tierra.
Y tú también por la sangre de tu pacto enviaré tus presos de la cisterna en que no hay agua.
Volveos a la fortaleza, oh presos de esperanza; hoy también os anuncio que os daré doble.
Porque he entesado a Judá para mí, he llenado el arco de Efraín, y levantado tus hijos, oh Sion, contra tus hijos, oh Grecia, y te he puesto como espada de valiente.
Y Jehová será visto sobre ellos, y su dardo saldrá como relámpago; y Jehová el Señor tocará trompeta, e irá entre torbellinos del sur.
Jehová de los ejércitos los defenderá; y ellos devorarán, y sujetarán a las piedras de la honda; y beberán, y harán estrépito como tomados del vino; y se llenarán como tazones, como los cuernos del altar.
Y los salvará en aquel día Jehová su Dios como a rebaño de su pueblo; porque serán engrandecidos como piedras de corona en la tierra.
Porque cuán grande será su bien, y cuán grande su hermosura! El trigo alegrará a los jóvenes, y el vino nuevo a las doncellas.