Malaquías es universalmente aceptado como canónico en todas las tradiciones cristianas importantes y en la Biblia hebrea. Es el último de los doce Profetas Menores y el libro final del Antiguo Testamento en la mayoría de los cánones cristianos. El libro es distintivo por su uso de un formato de diálogo de preguntas y respuestas entre Dios y el pueblo, abordando la apatía espiritual y la corrupción en el Judá postexílico.
Malaquías
Capítulo 1
Profecía de la palabra de Jehová contra Israel, por medio de Malaquías.
Yo os he amado, dice Jehová; y dijisteis: ¿En qué nos amaste? ¿No era Esaú hermano de Jacob? dice Jehová. Y amé a Jacob,
y a Esaú aborrecí, y convertí sus montes en desolación, y su heredad para los chacales del desierto.
Si Edom dijere: Nos hemos empobrecido, pero volveremos a edificar lo arruinado; así ha dicho Jehová de los ejércitos: Ellos edificarán, y yo destruiré; y les llamarán límite de impiedad, y pueblo contra quien Jehová está indignado para siempre.
Y vuestros ojos lo verán, y diréis: Sea Jehová engrandecido más allá de los límites de Israel.
El hijo honra al padre, y el siervo a su señor. Si pues soy yo padre, ¿dónde está mi honra? Y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Jehová de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciáis mi nombre. Y decís: ¿En qué hemos menospreciado tu nombre?
En que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo. Y dijisteis: ¿En qué te hemos inmundo? En que decís: La mesa de Jehová es despreciable.
Y cuando ofrecéis el animal ciego para el sacrificio, ¿no es malo? Asimismo cuando ofrecéis el cojo o el enfermo, ¿no es malo? Preséntalo, pues, a tu príncipe; ¿acaso se agradará de ti, o le serás acepto? dice Jehová de los ejércitos.
Ahora, pues, orad por nosotros a Dios, y él se apiadará de nosotros; pero esto ha venido de vuestra mano; ¿acaso os será acepto? dice Jehová de los ejércitos.
¿Quién también de vosotros cerrará las puertas, o encenderá fuego en mi altar de balde? No tengo complacencia en vosotros, dice Jehová de los ejércitos, ni de vuestra mano aceptaré ofrenda.
Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, es grande mi nombre entre las naciones; y en todo lugar se ofrece a mi nombre incienso y ofrenda limpia, porque grande es mi nombre entre las naciones, dice Jehová de los ejércitos.
Mas vosotros lo habéis profanado, al decir: La mesa de Jehová es inmunda, y es desdeñable su fruto, esto es, su comida.
Habéis además dicho: ¡Oh, qué trabajo! y lo despreciasteis, dice Jehová de los ejércitos; y trajisteis lo hurtado, y lo cojo, y lo enfermo; y trajisteis ofrenda. ¿Aceptaré eso de vuestra mano? dice Jehová.
Pues maldito el que engaña, teniendo en su rebaño macho, y prometiendo, sacrifica a Jehová lo dañado; porque yo soy gran Rey, dice Jehová de los ejércitos, y mi nombre es temible entre las naciones.