🔊 ESCUCHAR CAPÍTULO

El Josippon (Zëna Ayhud, 'Historia de los Judíos') es una crónica histórica medieval compuesta en el sur de Italia alrededor del 953 d.C., atribuida anónimamente a José ben Gurión (identificado con el historiador Josefo). A diferencia de todos los otros libros del canon etíope, el Josippon no tiene división nativa en capítulos y versículos en su tradición manuscrita. Fue traducido del árabe al Ge'ez alrededor del 1300 d.C. y añadido a las Escrituras de la Iglesia Ortodoxa Etíope. En esta edición digital, cada 'versículo' representa un paragrafo completo del texto continuo.

Josippon

Capítulo 12 — Traducción de la Septuaginta

1

Ptolomeo el Macedonio, que fue hecho rey sobre el reino de Egipto, era un hombre sabio y prudente que amaba leer libros. Ordenó a dos de sus jefes que recolectaran muchos libros. Estos son los nombres de los jefes: Aristeas y Andreas. Ellos recolectaron los libros de Media y Persia y libros en todas las lenguas. El rey les dijo: '¿Cuántos libros tenéis?' Ellos le dijeron: '995.' Ptolomeo se rió y dijo: 'Venid, añadamos otros cinco y hagamos mil.' Aristeas y Andreas le dijeron: 'Por favor, mi Señor, hemos trabajado en vano en estos libros porque no hay nada de valor en ellos. Si agrada al rey, que escriba a Jerusalén al sumo sacerdote, y que él te envíe algunos de los sabios de Jerusalén que saben la lengua griega, y ellos traducirán su Torá para ti, pues es santa escritura, mientras que todos los escritos y libros que hemos escrito son inútiles.'

2

El rey envió cartas y una ofrenda al sacerdote oficiante y preguntó sobre este asunto. El sacerdote envió setenta sacerdotes con Eleazar a la cabeza (este fue el Eleazar que fue probado en los días de Antíoco y muerto por el Señor su Dios). Cuando Eleazar vino con setenta sacerdotes traductores a Egipto, Ptolomeo les dio setenta casas y los separó unos de otros, asignando a cada uno un escriba hábil. Los sacerdotes tradujeron toda la Torá, y el resto de las escrituras, veinticuatro libros en total, que los setenta ancianos tradujeron de la lengua sagrada a la lengua griega. Eleazar trajo su trabajo al rey, que leyó la traducción de cada hombre, y he aquí que todos los traductores entendieron y explicaron el texto exactamente de la misma manera.

3

El rey se puso muy feliz y, trayendo mucha plata y oro, los dio a Eleazar y a los setenta sabios y los envió a Jerusalén. Ese día, también puso en libertad a 150.000 judíos y dio a cada uno 150 dracmas de oro. El rey envió una ofrenda a la casa de nuestro Dios, una mesa de oro puro, con un peso de mil talentos, en la que estaba grabada la tierra de Egipto y el Río Sihor-Nilo, que está en Egipto, y cómo fluye y riega todo Egipto. En la mesa, puso todo tipo de piedras preciosas: ninguna mesa como esta fue vista en todo el mundo. El rey Ptolomeo la envió como ofrenda al grande y terrible Dios, Señor del mundo.

12 / 89
Josippon em Português — Bíblia Etíope | Kanon.Bible