El Evangelio de Mateo es universalmente aceptado como canónico por todas las tradiciones cristianas. Se encuentra en primer lugar en el Nuevo Testamento desde los primeros manuscritos, no por haber sido escrito primero, sino por su importancia como puente entre el Antiguo y el Nuevo Testamento.
Mateo
Capítulo 12
EN aquel tiempo fué Jesús por las mieses un sábado; y sus discípulos tuvieron hambre, y comenzaron á espigar las espigas, y á comer.
Y viéndo lo los Fariseos, le dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el sábado.
Mas él les dijo: ¿No habéis leído qué hizo David, cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre?
Cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no le era lícito comer, ni á los que con él estaban, sino solamente á los sacerdotes?
¿O no habéis leído en la ley, que los sábados los sacerdotes en el templo profanan el sábado, y son sin culpa?
Pues os digo que uno mayor que el templo está aquí.
Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais á los inocentes;
Porque el Hijo del hombre es Señor aun del sábado.
Y pasando de allí, vino á la sinagoga de ellos;
Y he aquí, había allí un hombre que tenía seca una mano; y le preguntaron, diciendo: ¿Es lícito sanar en el sábado? para poder acusarle.
Y él les dijo: ¿Qué hombre habrá de vosotros, que tenga una oveja, y si ésta cayere en un hoyo en sábado, no le eche mano, y la levante?
Pues ¿cuánto más vale un hombre que una oveja? Así que, lícito es en los sábados hacer bien.
Entonces dijo á aquel hombre: Extiende tu mano. Y él la extendió; y fué restaurada sana como la otra.
Y salidos los Fariseos, consultaron contra él para destruirle.
Mas Jesús, sabiéndolo, se apartó de allí; y le siguieron muchas gentes; y sanó á todos ellos;
Y les encargaba estrechamente que no le descubriesen;
Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta Isaías, que dijo:
He aquí mi siervo, yo le escogí; Mi Amado, en quien se agrada mi alma; Pondré mi Espíritu sobre él, Y á los Gentiles anunciará juicio.
No contenderá, ni voceará, Ni nadie oirá en las plazas su voz.
La caña cascada no quebrará, Y el pábilo que humea no apagará, Hasta que saque á victoria el juicio.
Y en su nombre esperarán los Gentiles.
Entonces fué traído á él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo hablaba y veía.
Y todas las gentes estaban atónitas, y decían: ¿Es éste aquel Hijo de David?
Mas los Fariseos, oyendo, dijeron: Este no echa fuera los demonios, sino por Beelzebub, príncipe de los demonios.
Y Jesús, sabiendo sus pensamientos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado; y toda ciudad ó casa dividida contra sí misma, no permanecerá.
Y si Satanás echa fuera á Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo pues permanecerá su reino?
Y si yo por Beelzebub echo fuera los demonios, ¿vuestros hijos por quién los echan? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.
Mas si por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado á vosotros el reino de Dios.
Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus alhajas, si primero no le atare? y entonces saqueará su casa.
El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.
Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado á los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada á los hombres.
Y cualquiera que dijere palabra contra el Hijo del hombre, le será perdonado; pero cualquiera que dijere contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.
O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, ó haced el árbol corrompido, y su fruto corrompido; porque por el fruto se conoce el árbol.
Generación de víboras, ¿cómo podéis hablar bien, siendo malos? porque de la abundancia del corazón habla la boca.
El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas.
Mas yo os digo, que de toda palabra ociosa que hablaren los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio;
Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.
Entonces respondieron algunos de los escribas y de los Fariseos, diciendo: Maestro, deseamos ver de ti señal.
Y él respondió, y les dijo: La generación mala y adúltera demanda señal; mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta.
Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.
Los varones de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque á la predicación de Jonás se arrepintieron, y he aquí más que Jonás en este lugar.
La reina del Austro se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará; porque vino de los fines de la tierra para oir la sabiduría de Salomón, y he aquí más que Salomón en este lugar.
Cuando el espíritu inmundo ha salido del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla.
Entonces dice: Me volveré á mi casa de donde salí; y cuando viene, la halla desocupada, barrida y aderezada.
Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrando, moran allí; y son las cosas postreras de aquel hombre peores que las primeras. Así también acontecerá á esta mala generación.
Y mientras él hablaba á las gentes, he aquí su madre y sus hermanos estaban fuera, que le querían hablar.
Y le dijo uno: He aquí tu madre y tus hermanos están fuera, que te quieren hablar.
Y respondiendo él, dijo al que le decía eso: ¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos?
Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos.
Porque cualquiera que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.