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El Evangelio de Mateo es universalmente aceptado como canónico por todas las tradiciones cristianas. Se encuentra en primer lugar en el Nuevo Testamento desde los primeros manuscritos, no por haber sido escrito primero, sino por su importancia como puente entre el Antiguo y el Nuevo Testamento.

Mateo

Capítulo 20

1

PORQUE el reino de los cielos es semejante á un hombre, padre de familia, que salió por la mañana á jornaleros para su viña.

2

Y habiendo concertado con los jornaleros en un denario al día, los envió á su viña.

3

Y saliendo cerca de la hora de tercia, vió otros que estaban en la plaza ociosos;

4

Y díjoles: Id también vosotros á mi viña, y lo que fuere justo os daré. Y ellos fueron.

5

Salió otra vez cerca de la hora de sexta y de nona, é hizo lo mismo.

6

Y saliendo cerca de la hora undécima, halló otros que estaban ociosos; y díceles: ¿Por qué estáis aquí ociosos todo el día?

7

Dícenle: Porque ningún nos ha alquilado. Díceles: Id también vosotros á mi viña, y recibiréis lo que fuere justo.

8

Y cuando fué la tarde del día, el señor de la viña dijo á su mayordomo: Llama á los jornaleros, y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.

9

Y viniendo los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada un denario.

10

Y viniendo también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero ellos también recibieron cada un denario.

11

Y tomándolo, murmuraban contra el padre de familia,

12

Diciendo: Estos postreros han trabajado una sola hora, y los has hecho iguales á nosotros, que hemos llevado la carga y el calor del día.

13

Mas él, respondiendo, dijo á uno de ellos: Amigo, no te hago agravio: ¿no concertaste conmigo en un denario?

14

Toma lo que es tuyo, y vete; mas quiero dar á este postrero como á ti.

15

¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿ó es malo tu ojo, porque yo soy bueno?

16

Así, los primeros serán postreros, y los postreros primeros.

17

Y subiendo Jesús á Jerusalem, tomó sus doce discípulos aparte en el camino, y les dijo:

18

He aquí subimos á Jerusalem, y el Hijo del hombre será entregado á los príncipes de los sacerdotes, y á los escribas, y le condenarán á muerte;

19

Y le entregarán á los Gentiles para que le escarnecieren, y azotaren, y crucificaren; mas al tercer día resucitará.

20

Entonces se llegó á él la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos, adorando, y pidiéndole algo.

21

Y él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dice: Di que estos dos hijos míos se sienten, el uno á tu diestra, y el uno á tu siniestra, en tu reino.

22

Entonces Jesús respondiendo, dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber el vaso que yo he de beber, y ser bautizados del bautismo de que yo soy bautizado? Y ellos dicen: Podemos.

23

Y él les dice: A la verdad, mi vaso beberéis, y del bautismo de que yo soy bautizado, seréis bautizados; mas el sentaros á mi diestra y á mi siniestra, no es mío darlo, sino á aquellos para quienes está aparejado de mi Padre.

24

Y cuando los diez oyeron, se enojaron de los dos hermanos.

25

Mas Jesús llamándolos, dijo: Sabéis que los príncipes de los Gentiles se enseñorean de ellos, y los que son grandes ejercen potestad sobre ellos.

26

No será así entre vosotros: antes cualquiera que quisiere hacerse grande entre vosotros, será vuestro servidor;

27

Y cualquiera que quisiere entre vosotros ser primero, será vuestro siervo;

28

Como el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

29

Y saliendo ellos de Jericó, le siguió mucha gente.

30

Y he aquí dos ciegos sentados junto al camino, como oyeron que Jesús pasaba, dieron voces, diciendo: Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros.

31

Y las gentes les reñían para que callasen; mas ellos daban mayores voces, diciendo: Señor, Hijo de David, ten misericordia de nosotros.

32

Y parándose Jesús, los llamó, y dijo: ¿Qué queréis que os haga?

33

Ellos le dicen: Señor, que sean abiertos nuestros ojos.

34

Y Jesús, movido á compasión, tocó los ojos de ellos; y luego recibieron la vista, y le siguieron.

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