El Evangelio de Mateo es universalmente aceptado como canónico por todas las tradiciones cristianas. Se encuentra en primer lugar en el Nuevo Testamento desde los primeros manuscritos, no por haber sido escrito primero, sino por su importancia como puente entre el Antiguo y el Nuevo Testamento.
Mateo
Capítulo 4
ENTONCES Jesús fué llevado del Espíritu al desierto, para que fuese tentado del diablo.
Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noches, tuvo hambre.
Y llegándose á él el tentador, dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se vuelvan panes.
Mas él respondiendo, dijo: Escrito está: No con solo el pan vivirá el hombre, mas con toda palabra que sale de la boca de Dios.
Entonces el diablo le pasa á la ciudad santa, y ponele sobre las almenas del templo,
Y dícele: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y te alzarán en las manos, porque no tropieces en piedra con tu pie.
Jesús le dijo: Escrito está además: No tentarás al Señor tu Dios.
Otra vez le lleva el diablo á un monte muy alto, y le muestra todos los reinos del mundo y su gloria,
Y dícele: Todo esto te daré, si postrado me adorares.
Entonces Jesús le dice: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y á él solo servirás.
El diablo entonces le deja; y he aquí los ángeles llegaron y le servían.
Mas oyendo Jesús que Juan estaba preso, se apartó á Galilea;
Y dejando á Nazaret, vino y habitó en Capernaum, ciudad marítima, en los términos de Zabulón y de Nephtalim:
Para que se cumpliese lo que fué dicho por el profeta Isaías, que dijo:
Tierra de Zabulón y tierra de Nephtalim, Camino de la mar, de la otra parte del Jordán, Galilea de los Gentiles;
El pueblo asentado en tinieblas, Vió gran luz; Y á los sentados en región y sombra de muerte, Luz les nació.
Desde entonces comenzó Jesús á predicar, y á decir: Arrepentíos, que el reino de los cielos se ha acercado.
Y andando Jesús junto á la mar de Galilea, vió á dos hermanos, Simón, que es Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en la mar; porque eran pescadores.
Y díceles: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.
Ellos entonces dejando luego las redes, le siguieron.
Y pasando de allí, vió otros dos hermanos, Jacobo, hijo de Zebedeo, y Juan su hermano, en el barco con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó.
Y ellos, dejando luego el barco y á su padre, le siguieron.
Y rodeó Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y todo achaque en el pueblo.
Y se fué su fama por toda la Siria; y le trajeron todos los que tenían mal, los tomados de diversas enfermedades y tormentos, y los endemoniados, y los lunáticos, y los paralíticos; y los sanó.
Y siguiéronle muchas gentes de Galilea y de Decápolis, y de Jerusalem, y de Judea, y de la otra parte del Jordán.