🔊 ESCUCHAR CAPÍTULO

El Evangelio de Marcos es universalmente aceptado como canónico por todas las tradiciones cristianas principales. En la Iglesia Ortodoxa Etíope (Tewahedo), forma parte del canon más amplio de 81 libros.

Marcos

Capítulo 2

1

Y volvió á entrar en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa.

2

Y luego se juntaron muchos, que ya ni aun á la puerta cabían; y les predicaba la palabra.

3

Vinieron entonces á él unos trayendo un paralítico, que era traído por cuatro.

4

Y como no podían llegar á él á causa de la multitud, descubrieron el techado de donde estaba, y haciendo abertura, bajaron el lecho en que el paralítico estaba echado.

5

Y viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados.

6

Y estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales pensando en sus corazones:

7

¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino solo Dios?

8

Y luego, conociendo Jesús en su espíritu que pensaban así dentro de sí mismos, les dice: ¿Por qué pensáis esto en vuestros corazones?

9

¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, ó decir: Levántate, y toma tu lecho, y anda?

10

Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar los pecados, (dice al paralítico):

11

A ti te digo: Levántate, y toma tu lecho, y vete á tu casa.

12

Entonces él se levantó luego, y tomando su lecho, salió delante de todos; de manera que todos se asombraron, y glorificaron á Dios, diciendo: Nunca tal hemos visto.

13

Y volvió á salir á la mar; y toda la gente venía á él, y les enseñaba.

14

Y pasando, vió á Leví, hijo de Alfeo, sentado al banco de los tributos públicos, y dícele: Sígueme. Y levantándose, le siguió.

15

Y aconteció que, estando él sentado á la mesa en casa de Leví, muchos publicanos y pecadores estaban también juntos á la mesa con Jesús y sus discípulos; porque había muchos que le habían seguido.

16

Y los escribas y los Fariseos, viéndole comer con los publicanos y con pecadores, decían á sus discípulos: ¿Qué es esto que come y bebe con publicanos y pecadores?

17

Y oyéndolo Jesús, les dice: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los que están enfermos; no he venido á llamar justos, sino pecadores.

18

Y los discípulos de Juan y los Fariseos ayunaban; y vinieron, y le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan y los de los Fariseos ayunan, y tus discípulos no ayunan?

19

Y Jesús les dijo: ¿Pueden ayunar los que están de bodas, mientras está con ellos el esposo? El tiempo que tienen consigo al esposo no pueden ayunar.

20

Mas vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces ayunarán en aquellos días.

21

Nadie echa remiendo de paño nuevo en vestido viejo; de otra manera, el mismo remiendo nuevo tira del viejo, y la rotura se hace peor.

22

Y ninguno echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo rompe los odres, y el vino se derrama, y los odres se pierden; mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar.

23

Y aconteció que pasando él por los sembrados un sábado, sus discípulos, andando, comenzaron á arrancar espigas.

24

Entonces los Fariseos le dijeron: Mira, ¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito?

25

Y él les dijo: ¿Nunca leísteis lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y tuvo hambre él y los que con él estaban?

26

Cómo entró en la casa de Dios, siendo Abiathar sumo sacerdote, y comió los panes de la proposición, de los cuales no era lícito comer sino á los sacerdotes, y aun dió á los que estaban con él?

27

También les dijo: El sábado por causa del hombre es hecho; no el hombre por causa del sábado.

28

Por tanto, el Hijo del hombre aun es Señor del sábado.

2 / 16
53marcos em Português — Bíblia Etíope | Kanon.Bible