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El Evangelio de Lucas es universalmente aceptado como canónico por todas las tradiciones cristianas principales. En la Iglesia Ortodoxa Etíope (Tewahedo), forma parte del canon más amplio de 81 libros.

Lucas

Capítulo 2

1

Y aconteció en aquellos días, que salió edicto de César Augusto, que fuese empadronada toda la tierra.

2

Este empadronamiento primero fué hecho siendo Cirenio gobernador de Siria.

3

E iban todos para ser empadronados, cada uno á su ciudad.

4

Y subió José de Galilea, de la ciudad de Nazaret, á Judea, á la ciudad de David, que se llama Bethlehem, por cuanto era de la casa y de la familia de David;

5

Para ser empadronado con María su mujer, desposada con él, la cual estaba encinta.

6

Y aconteció que estando ellos allí, se cumplieron los días de su parto,

7

Y parió á su hijo primogénito, y le envolvió en pañales, y le acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón.

8

Y había pastores en la misma tierra, que velaban y guardaban las vigilias de su ganado.

9

Y he aquí, el ángel del Señor vino sobre ellos, y la claridad de Dios los cercó de resplandor; y tuvieron gran temor.

10

Mas el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será para todo el pueblo:

11

Que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor.

12

Y esto os será por señal: Hallaréis al niño envuelto en pañales, acostado en un pesebre.

13

Y repentinamente apareció con el ángel una multitud de los ejércitos celestiales, alabando á Dios, y diciendo:

14

Gloria á Dios en las alturas, Y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres.

15

Y aconteció que como los ángeles se fueron de ellos al cielo, los pastores dijeron los unos á los otros: Pasemos pues hasta Bethlehem, y veamos esto que ha acontecido, que el Señor nos ha manifestado.

16

Y vinieron apriesa, y hallaron á María y á José, y al niño acostado en el pesebre.

17

Y viéndolo, hicieron notorio lo que les había sido dicho de aquel niño.

18

Y todos los que oyeron, se maravillaron de lo que los pastores les decían.

19

Mas María guardaba todas estas cosas, confiriéndolas en su corazón.

20

Y volvieron los pastores glorificando y alabando á Dios de todas las cosas que habían oído y visto, como les había sido dicho.

21

Y cumplidos los ocho días para circuncidar al niño, llamaron su nombre JESUS; el cual le fué puesto por el ángel antes que fuese concebido.

22

Y como se cumplieron los días de la purificación de ellos, conforme á la ley de Moisés, le trajeron á Jerusalem para presentarle al Señor,

23

(Como está escrito en la ley del Señor: Todo varón que abriere la matriz, será llamado santo al Señor;)

24

Y para dar la ofrenda, conforme á lo que está dicho en la ley del Señor: Un par de tórtolas, ó dos palominos.

25

Y he aquí, había un hombre en Jerusalem, llamado Simeón, y este hombre, justo y pío, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo era sobre él.

26

Y había recibido respuesta del Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Cristo del Señor.

27

Y movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando los padres introdujeron al niño Jesús, para hacer por él según la costumbre de la ley,

28

Entonces él le tomó en sus brazos, y bendijo á Dios, diciendo:

29

Ahora despides, Señor, á tu siervo, Conforme á tu palabra, en paz;

30

Porque han visto mis ojos tu salvación,

31

La cual has aparejado delante de la faz de todos los pueblos;

32

Luz para ser revelada á los Gentiles, Y gloria de tu pueblo Israel.

33

Y José y su madre estaban maravillados de las cosas que se decían de él.

34

Y los bendijo Simeón, y dijo á María su madre: He aquí, éste es puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel, y por señal á la que se contradirá;

35

(Y una espada traspasará tu misma alma) para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones.

36

Estaba también allí una profetisa, Ana, hija de Phanuel, de la tribu de Aser: ella era de edad muy avanzada, y había vivido con su marido siete años desde su virginidad;

37

Y era viuda hasta ochenta y cuatro años, y no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones.

38

Y ésta, sobreviniendo en la misma hora, confesaba al Señor, y hablaba de él á todos los que esperaban la redención en Jerusalem.

39

Y como cumplieron todas las cosas según la ley del Señor, se volvieron á Galilea, á su ciudad de Nazaret.

40

Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.

41

E iban sus padres cada año á Jerusalem á la fiesta de la pascua.

42

Y cuando tuvo doce años, subieron ellos á Jerusalem conforme á la costumbre de la fiesta.

43

Y acabados los días, volviendo ellos, el niño Jesús quedó en Jerusalem, sin saberlo José y su madre.

44

Mas pensando que estaba entre la compañía, anduvieron camino de un día; y le buscaban entre los parientes y conocidos;

45

Y como no le hallasen, volvieron á Jerusalem buscándole.

46

Y aconteció, que tres días después le hallaron en el templo, sentado en medio de los doctores, oyéndoles y preguntándoles.

47

Y todos los que le oían, se maravillaban de su inteligencia y de sus respuestas.

48

Y cuando le vieron, se maravillaron; y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con dolor.

49

Entonces él les dice: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?

50

Mas ellos no entendieron la palabra que les habló.

51

Y descendió con ellos, y vino á Nazaret, y estaba sujeto á ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.

52

Y Jesús crecía en sabiduría, y en edad, y en gracia para con Dios y los hombres.

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