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El Evangelio de Juan es universalmente aceptado como canónico por todas las tradiciones cristianas, aunque su estilo y contenido teológico lo distinguen de los evangelios sinópticos. Desde los primeros siglos fue atribuido a Juan el Apóstol, hijo de Zebedeo. La iglesia etíope lo incluye en su canon completo del Nuevo Testamento.

Juan

Capítulo 2

1

Y AL tercer día hiciéronse unas bodas en Caná de Galilea; y estaba allí la madre de Jesús.

2

Y fué también llamado Jesús y sus discípulos á las bodas.

3

Y faltando el vino, la madre de Jesús le dice: No tienen vino.

4

Jesús le dice: ¿Qué hay de mí y de ti, mujer? aun no ha venido mi hora.

5

Su madre dice á los que servían: Haced todo lo que os dijere.

6

Y estaban allí seis tinajuelas de piedra para aguardar, de las cuales cada una contenía dos ó tres cántaros.

7

Jesús les dice: Henchid estas tinajuelas de agua. Y las hinchieron hasta arriba.

8

Y díceles: Sacad ahora, y llevad al maestresala. Y se lo llevaron.

9

Y como el maestresala probó el agua hecha vino, y no sabía de dónde era (mas los sirvientes que habían sacado el agua lo sabían), llamó al esposo,

10

Y dícele: Todo hombre pone primero el buen vino, y después de haber bebido abundantemente, el peor; mas tú has guardado el buen vino hasta ahora.

11

Este principio de milagros hizo Jesús en Caná de Galilea, y manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él.

12

Después de esto descendieron á Capernaum, él, su madre, sus hermanos y sus discípulos; y estuvieron allí no muchos días.

13

Y estaba cerca la Pascua de los Judíos, y subió Jesús á Jerusalem.

14

Y halló en el templo á los que vendían bueyes, y ovejas, y palomas, y los cambiadores sentados.

15

Y habiendo hecho un azote de cordeles, echó á todos del templo, y las ovejas y los bueyes; y derramó el dinero de los cambiadores, y trastornó las mesas.

16

Y dijo á los que vendían palomas: Quitad de aquí estas cosas, y no hagáis la casa de mi Padre casa de mercado.

17

Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me comió.

18

Y los Judíos respondieron, y dijéronle: ¿Qué señal nos muestras, que haces esto?

19

Respondió Jesús, y díjoles: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.

20

Dijeron entonces los Judíos: En cuarenta y seis años fué edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás?

21

Mas él hablaba del templo de su cuerpo.

22

Por tanto, cuando resucitó de los muertos, los discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura, y la palabra que Jesús había dicho.

23

Y estando en Jerusalem en la Pascua, en el día de la fiesta, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía.

24

Mas Jesús mismo no se confiaba en ellos, porque conocía á todos,

25

Y no tenía necesidad que alguien le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre.

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