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Hechos es universalmente aceptado como canónico por todas las tradiciones cristianas principales. Es el segundo volumen de la obra de Lucas (Lucas-Hechos) y sirve como puente entre los Evangelios y las Epístolas, narrando la expansión de la iglesia primitiva desde Jerusalén hasta Roma.

Hechos

Capítulo 12

1

Por aquel tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles.

2

Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan.

3

Y viendo que esto agradaba a los judíos, procedió a prender también a Pedro. Eran entonces los días de los panes sin levadura.

4

Y habiéndole prendido, le puso en la cárcel, entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados cada uno, para que le custodiasen; y se proponía sacarle al pueblo después de la pascua.

5

Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él.

6

Y cuando Herodes le iba a sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta custodiaban la cárcel.

7

Y he aquí, se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos.

8

Y el ángel le dijo: Cíñete y cálzate las sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Envuélvete en tu manto y sígueme.

9

Y saliendo, le seguía; pero no sabía que era verdad lo que hacía el ángel, sino que pensaba que veía una visión.

10

Y habiendo pasado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma; y salidos, pasaron una calle, y luego el ángel se apartó de él.

11

Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba.

12

Y habiendo considerado esto, llegó a casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando.

13

Cuando Pedro llamó a la puerta del patio, salió a escuchar una muchacha llamada Rode,

14

la cual, cuando reconoció la voz de Pedro, de gozo no abrió la puerta, sino que entrando corriendo, dio la nueva de que Pedro estaba a la puerta.

15

Y ellos le dijeron: Estás loca. Pero ella aseguraba que así era. Entonces ellos decían: Su ángel es.

16

Mas Pedro continuaba llamando; y cuando abrieron, le vieron y se asombraron.

17

Pero él, haciéndoles señas con la mano de que callasen, les contó cómo el Señor le había sacado de la cárcel. Y dijo: Haced saber esto a Jacobo y a los hermanos. Y saliendo, se fue a otro lugar.

18

Luego que fue de día, hubo no poco alboroto entre los soldados sobre qué había sido de Pedro.

19

Mas Herodes, después de buscarle sin hallarle, juzgó a los guardas, y mandó que fuesen ejecutados. Después descendió de Judea a Cesarea, y se quedó allí.

20

Y Herodes estaba muy enojado contra los de Tiro y de Sidón; pero ellos vinieron de acuerdo a él, y sobornado Blasto, que era el camarero del rey, pedían paz, porque su territorio era abastecido por el del rey.

21

Y un día señalado, Herodes, vestido de ropas reales, sentado en el tribunal, les arengó.

22

Y el pueblo aclamaba: Voz de un dios, y no de un hombre.

23

Al momento, un ángel del Señor le hirió, por cuanto no dio la gloria a Dios; y expiró comido de gusanos.

24

Pero la palabra del Señor crecía y se multiplicaba.

25

Y Bernabé y Saulo, cumplido su servicio, volvieron de Jerusalén, llevando también consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos.

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