🔊 ESCUCHAR CAPÍTULO

1 Corintios es universalmente aceptado como canónico. Es una de las epístolas paulinas más citadas, que aborda problemas prácticos y teológicos en una iglesia primitiva dividida.

1 Corintios

Capítulo 4

1

Téngannos los hombres por servidores de Cristo, y administradores de los misterios de Dios.

2

Ahora bien, se requiere de los administradores, que cada uno sea hallado fiel.

3

Yo en muy poco tengo el ser juzgado por vosotros, o por tribunal humano; ni aun yo me juzgo a mí mismo.

4

Porque aunque de nada tengo mala conciencia, no por eso soy justificado; pero el que me juzga es el Señor.

5

Así que, no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios.

6

Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, no sea que por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros.

7

Porque ¿quién te distingue? ¿O qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?

8

Ya estáis saciados, ya estáis ricos, sin nosotros reináis. ¡Y ojalá reinaseis, para que nosotros reinásemos juntamente con vosotros!

9

Porque según pienso, Dios nos ha exhibido a nosotros los apóstoles como los últimos, como a condenados a muerte; pues hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres.

10

Nosotros somos insensatos por amor de Cristo, mas vosotros prudentes en Cristo; nosotros débiles, mas vosotros fuertes; vosotros honorables, mas nosotros despreciados.

11

Hasta esta hora padecemos hambre, sed, desnudez, y somos abofeteados, y no tenemos morada fija;

12

nos fatigamos trabajando con nuestras propias manos; nos maldicen, y bendecimos; padecemos persecución, y la soportamos;

13

nos difaman, y rogamos; hemos llegado a ser como la escoria del mundo, el desecho de todos hasta ahora.

14

No escribo esto para avergonzaros, sino para amonestaros como a hijos míos amados.

15

Porque aunque tengáis diez mil ayos en Cristo, no tendréis muchos padres; pues en Cristo Jesús yo os engendré por medio del evangelio.

16

Por tanto, os ruego que me imitéis.

17

Por esto mismo os he enviado a Timoteo, que es mi hijo amado y fiel en el Señor, el cual os recordará mi manera de vivir en Cristo, de la manera que enseño en todas partes en cada iglesia.

18

Mas algunos se han envanecido, como si yo nunca hubiese de ir a vosotros.

19

Pero iré pronto a vosotros, si el Señor quiere, y conoceré, no las palabras de los que están envanecidos, sino el poder.

20

Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder.

21

¿Qué queréis? ¿Iré a vosotros con vara, o con amor y espíritu de mansedumbre?

4 / 16
1 Coríntios em Português — Bíblia Etíope | Kanon.Bible