🔊 ESCUCHAR CAPÍTULO

2 Tesalonicenses es universalmente aceptado como canónico. Fue escrito para corregir malentendidos sobre el Día del Señor y para abordar la ociosidad entre algunos creyentes que pensaban que la venida de Cristo era inminente.

2 Tesalonicenses

Capítulo 3

1

Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor corra y sea glorificada, así como lo es entre vosotros;

2

y para que seamos librados de hombres perversos y malos; porque no es de todos la fe.

3

Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal.

4

Y tenemos confianza en el Señor respecto de vosotros, en que hacéis y haréis lo que os hemos mandado.

5

Y el Señor encamine vuestros corazones al amor de Dios, y a la paciencia de Cristo.

6

Pero os mandamos, hermanos, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que os apartéis de todo hermano que ande desordenadamente, y no según la doctrina que recibisteis de nosotros.

7

Porque vosotros mismos sabéis de qué manera debéis imitarnos; pues nosotros no anduvimos desordenadamente entre vosotros,

8

ni comimos de balde el pan de nadie, sino que trabajamos con afán y fatiga día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros;

9

no porque no tuviésemos derecho, sino para daros nosotros mismos un ejemplo de imitarnos.

10

Porque también cuando estábamos con vosotros, os ordenábamos esto: Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma.

11

Porque oímos que algunos de entre vosotros andan desordenadamente, no trabajando en nada, sino entrometiéndose en lo ajeno.

12

A los tales mandamos y exhortamos por nuestro Señor Jesucristo, que trabajando sosegadamente, coman su propio pan.

13

Y vosotros, hermanos, no os canséis de hacer bien.

14

Si alguno no obedece a lo que decimos por medio de esta carta, a ése señaladlo, y no os juntéis con él, para que se avergüence.

15

Mas no lo tengáis por enemigo, sino amonestadle como a hermano.

16

Y el mismo Señor de paz os dé siempre paz en toda manera. El Señor sea con todos vosotros.

17

La salutación es de mi propia mano, de Pablo, que es la señal en cada carta; así escribo.

18

La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.

3 / 3
65tesalonicenses2 em Português — Bíblia Etíope | Kanon.Bible