🔊 ESCUCHAR CAPÍTULO

Hebreus es universalmente aceptado como canónico, aunque su autoría es disputada (Tertuliano sugirió a Bernabé; otros sugieren a Apolos, Lucas o Clemente de Roma). La carta fue aceptada en el Oriente tempranamente pero ganó aceptación occidental plena en el siglo IV.

Hebreus

Capítulo 8

1

Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos,

2

ministro del santuario, y de aquel verdadero tabernáculo que levantó el Señor, y no el hombre.

3

Porque todo sumo sacerdote está constituido para presentar ofrendas y sacrificios; por lo cual era necesario que también éste tuviese algo que ofrecer.

4

Así que, si estuviese sobre la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo ya sacerdotes que presentan las ofrendas según la ley;

5

los cuales sirven a lo que es figura y sombra de las cosas celestiales, como se le advirtió a Moisés cuando iba a erigir el tabernáculo, diciéndole: Mira, haz todas las cosas conforme al modelo que se te ha mostrado en el monte.

6

Pero ahora tanto mejor ministerio es el suyo, cuanto es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas.

7

Porque si aquel primero hubiera sido sin defecto, ciertamente no se habría buscado lugar para el segundo.

8

Porque reprendiéndolos dice: He aquí vienen días, dice el Señor, en que estableceré con la casa de Israel y la casa de Judá un nuevo pacto;

9

no como el pacto que hice con sus padres el día que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto; porque ellos no permanecieron en mi pacto, y yo me desentendí de ellos, dice el Señor.

10

Por lo cual, este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en la mente de ellos, y sobre su corazón las escribiré; y seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo;

11

y ninguno enseñará a su prójimo, ni ninguno a su hermano, diciendo: Conoce al Señor; porque todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos.

12

Porque perdonaré sus injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.

13

Al decir: Nuevo pacto, ha dado por viejo al primero; y lo que se da por viejo y se envejece, está próximo a desaparecer.

8 / 13
Hebreus em Português — Bíblia Etíope | Kanon.Bible