Apocalipsis es universalmente aceptado como canónico. Fue uno de los últimos libros en ser universalmente reconocido en el Oriente debido a su naturaleza apocalíptica y su imaginería milenaria, pero su canonicidad nunca fue seriamente disputada después del siglo IV.
Apocalipsis
Capítulo 17
Vino entonces uno de los siete ángeles que tenían las siete copas, y habló conmigo, diciéndome: Ven, te mostraré la sentencia contra la gran ramera que está sentada sobre muchas aguas;
con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación.
Y me llevó en el Espíritu al desierto; y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos.
Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y adornada de oro, piedras preciosas y perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación;
y en su frente un nombre escrito: MISTERIO, BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA.
Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro.
Y el ángel me dijo: ¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la carga, la cual tiene siete cabezas y diez cuernos.
La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo, e irá a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida desde la fundación del mundo, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será.
Aquí la mente que tiene sabiduría: las siete cabezas son siete montes, sobre los cuales se sienta la mujer.
Y son siete reyes: cinco han caído, uno es, el otro aún no ha venido; y cuando venga, es necesario que dure breve tiempo.
La bestia que era y no es, es también el octavo, y es de los siete, y va a perdición.
Y los diez cuernos que has visto, son diez reyes, que aún no han recibido reino; pero por una hora recibirán autoridad como reyes juntamente con la bestia.
Éstos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y su autoridad a la bestia.
Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque él es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados, elegidos y fieles.
Me dijo también: Las aguas que has visto donde la ramera se sienta, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas.
Y los diez cuernos que viste en la bestia, éstos aborrecerán a la ramera, y la dejarán desolada y desnuda; y devorarán sus carnes, y la quemarán con fuego.
Porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiere: ponerse de acuerdo, y dar su reino a la bestia, hasta que se cumplan las palabras de Dios.
Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra.